El pleno del pasado día 27 de enero de 2014 en Segorbe arrojó nuevas sombras sobre el proyecto de DAFSA, unas sombras tan alargadas como las que proyectará la nave de 40 metros que se está construyendo en el Polígono de la Esperanza. Vayamos por partes. El Polígono de la Esperanza fue un proyecto cogido con alfileres que está en el límite de afección legal (350 mts.) del Manantial de la Esperanza. Fue un proyecto llevado a cabo por el equipo de gobierno de Olga Raro a principios de los 90 y además de la proximidad al manantial se cuestionó la idoneidad del terreno desde el punto de vista geológico, así como de conexiones con la entonces nacional, el propio acceso del polígono no ha mejorado en los últimos 25 años. El gobierno del PP dejó languidecer el polígono durante dos legislaturas en las que apostó por reforzar la expansión industrial en la Avenida del Mediterráneo, huelga explicar las conexiones políticas entre algunas de las empresas allí establecidas con el equipo de gobierno. La actividad económica de mediados de la pasada década impulsan el establecimiento de empresas, algunas de fuera otras de Segorbe que buscan nuevos espacios ante el aumento de facturación y necesidad de redimensionar el negocio. Una vez comprobado que este repunte será insuficiente para hacer viable el polígono aparece el primer proyecto "estrella", SEPORSA. Seporsa era una empresa cuya intención era la de importación de cerámica china semi-elaborada y en la misma participaban socios del mundo cerámico y otros inversores. El proyecto fue alejado prudencialmente de la zona azulejera para no crear tensiones y Segorbe era el lugar ideal: un polígono muerto de risa y un Ayuntamiento dispuesto a bajarse todos los pantalones, faldas y demás que fueran necesarios. Pese a que, evidentemente no era un proyecto que fuera a crear muchos puestos de trabajo, el equipo de Gobierno movió convenientemente los hilos de la opinión pública segorbina creando un clima de euforia en un momento en el que ya se estaban viendo las orejas al lobo económico. En ese clima y, sin ningún rubor, se modifican las condiciones de edificabilidad y parcelación del polígono, o sea, se cambia la normativa ad-hoc para permitir la llegada de Seporsa. La nave, se construye con toda pompa y circunstancia, incluyendo presencia inaugural de los concejales del equipo de gobierno. El alcalde no sólo utilizará la empresa para colocar a su hijo como director de Recursos Humanos e incluso para contentar a antiguos compañeros de travesía política como cromos de la liga de fútbol, sino que, como suele ser habitual en él, para reforzar su caudillismo.
Lo demás es historia, SEPORSA se hunde, desaparece, cae fulminada casi que sin comenzar a andar, dejando múltiples facturas sin pagar a proveedores, electricistas, pintores y albañiles de la comarca, autónomos y pequeñas empresas, todo ello sin la asunción de ninguna responsabilidad de quienes ufánamente se habían aprovechado políticamente del proyecto.
DAFSA
A rey muerto rey puesto, dicen. El grupo Atitlan es un grupo de inversión Capital-Riesgo capitaneado por el yerno de Juan Roig (Mercadona), el objetivo de este grupo es fundamentalmente el de dotar de liquidez a aquellas empresas que establecen contratos de suministro con Mercadona. Con ello Mercadona, que indirectamente ejerce un control en Atitlan, no sólo subyuga logísticamente a sus proveedores, a los que obliga a trabajar prácticamente en exclusividad, sino que además lo hace de manera financiera logrando grandes rentabilidades en la inversión. Con ello el proveedor, que en muchos casos tiene su origen en una empresa mediana, se garantiza una financiación a un coste elevado pero que de otra manera no podría lograr y que le resulta necesario para alcanzar la dimensión y volumen de actividad exigido por Mercadona.
DAFSA será una de las empresas que entra en esa dinámica. Establecida desde hace años en L'horta Sud, la entrada del grupo Atitlan le permitirá financiar su ampliación y un impulso necesario para afrontar la creciente demanda de Mercadona, una vez lograda la rentabilidad deseada, el grupo de capital se retiró de la empresa con la compra del 100 % de las acciones por parte del propietario inicial, José Luis Campillos hace unos pocos meses.
Cuando Atitlan sale de Dafsa, el acuerdo con el Ayuntamiento está cerrado. Dafsa no tiene garantía del agua pero sabe que existe un importante acuífero bajo sus pies, que lo pueda lograr de concesiones municipales, con pozos u otras vías no le preocupa, el peso de un grupo como Mercadona es demasiado grande para una Confederación Hidrográfica controlada por los hombres de Arias Cañete, un ministro obsesionado con la mercantilización de los recursos medioambientales del estado al "mejor" precio.
EUPV-Segorbe comienza a movilizarse hace exactamente un año. Se presentan escritos solicitando información al Ayuntamiento, sin respuesta, y se mantienen reuniones con personal técnico de la CHJ, dando traslado desde el primer momento de la situación al Grup Parlamentari por medio de Lluis Torró.
Después del verano se recibe contestación por escrito por parte de la Confederación. En el mismo se deja constancia que DAFSA o el Ayuntamiento no han solicitado revisión de la concesión desde la alegación presentada en 2006, texto de una redacción ridícula y vergonzosa por parte del consistorio copia de la cual también nos remiten.
Sabedores de que, con las obras ya en marcha, el alcalde va recorriendo la zona incluyendo partidas de Altura con técnicos en busca de soluciones, nuestra preocupación aumenta. Constatada la nefasta capacidad de gestión de Rafael Calvo y Ángel Berga, capaces de convertir todo lo que tocan en pifia, tenemos la impresión de que de nuevo se ha hecho la casa empezando por el tejado y no en el sentido de que DAFSA no vaya a tener agua, sino en el sentido de que el Ayuntamiento no gestionó en tiempo y forma los recursos disponibles para dar una salida al tema o tal vez calculadamente para no echarse a la opinión pública encima, pero en cualquier caso de una manera temeraria.
Temeraria porque de entre todas las soluciones, mucho nos tememos que se llegue a la peor. El oscurantismo que rezuma el tema obliga a la especulación y la desconfianza. El hecho de que sacara el tema en el pleno del día 27 y que acusara a la oposición de sembrar dudas, deja en evidencia precisamente al equipo de gobierno y constata su nula capacidad de atraer proyectos razonablemente sostenibles a la ciudad.
Por segunda vez el consistorio modificará o habrá modificado las condiciones de volumetría y por enésima vez el gobierno popular de Altura bajará la cabeza ante una actuación que modifica el entorno paisajístico de la población de manera directa, no sé si a cambio de algo o de simplemente por obediencia debida.
Nuevamente el Ayuntamiento utiliza torticeramente el tema de los puestos de trabajo para justificar una actuación industrial como la de DAFSA hablando de 400 puestos de trabajo y de una prioridad establecida con la empresa de contratación de segorbinos, algo inconstitucional. El disparate en una ciudad con una tasa de paro superior a los pueblos medios de la comarca (excepto Altura) que roza los 1000 desocupados oficiales y otros tantos no-oficiales, llega a tal punto que el Ayuntamiento denuncia empadronamientos irregulares de gente que busca entrar en la empresa como fórmula para evadir responsabilidades en la insufrible tasa de paro. Es tan baja, la perspectiva social de esta gente, que se filtra a la prensa la noticia del aumento de demanda de pisos de alquiler en Segorbe lo cual no sólo indica que, efectivemente, la mayor parte de la contratación no se va a realizar a gente de la localidad sino que además actúa de disuasor frente al potencial inquilino que preferirá establecerse en Altura (más próxima a la industria) o Navajas, en donde el efecto sobre los alquileres será menor.
Yendo a los datos concretos, DAFSA necesita aproximadamente 3 millones de metros cúbicos al año (3 hectómetros) aunque la instalación está preparada para 4, el pantano del Regajo tiene capacidad para unos 5,5 hectómetros, el manantial de la Esperanza está proporcionando ahora mismo (2014) unos 455 l/s, 14 hectómetros al año, aunque es muy variable por ejemplo en octubre de 2012 esa cantidad se redujo a la mitad, lo cual implicara una amenaza para el suministro agrícola no sólo de Segorbe sino también para Altura y Navajas.
Segorbe posee una concesión de 40 l/s para uso humano e industrial, cláramente insuficiente para DAFSA pues proporciona 1,2 hectómetros al año. Esa concesión, ha sido ya comprometida con la empresa anteponiendo los intereses de la empresa al suministro y desarrollo restante de la ciudad, tal y como explicó el Alcalde en el pleno al afirmar que los 500.000 metros cúbicos del polígono estaban a su disposición (0,5 Hc.), esto imposibilitará de facto la llegada de otras empresas al polígono, DAFSA sabe que ese agua es y será muy barata por estar su cota de afloramiento (410 mts) muy próxima a la de la propia cota de la empresa y por lo tanto será la que use prioritariamente. En cualquier caso era pues necesario y urgente un acuerdo de cesión de los caudales del sindicato de riegos. Lo de menos es que exista una compensación económica, algo que permite la ley que ya en su día modificó el Sr. Arias Cañete (2001), lo más importante es que tiene que tener un carácter temporal (se habla de dos años) y que necesitará de un visto bueno de la Confederación, pudiendo terceros afectados, fundamentalmente los regantes de Sagunt, interponer alegaciones al acuerdo (Ley del Agua, art. 67 sobre cesión de derechos).
Por supuesto, la empresa intentará por todos los medios lograr recursos propios que no dependan de terceros y el proyecto del pozo a día de hoy, todavía no ha sido solicitado en la CHJ, con lo que vamos otra vez por detrás de los acontecimientos desde el punto de vista legal.
Tal y como he intentado explicar, en principio existen recursos hídricos aunque su uso en periodos de extrema sequía pueden comprometer el suministro. Existen recursos excedentarios del riego de Segorbe, mucha de cuya huerta se ha convertido en solares y otra está abandonada. Su uso aunque sea temporal por parte de la empresa condiciona la recuperación de la agricultura tradicional como fórmula de salida para muchas familias, puede provocar la denuncia de los regantes de Sagunt que se beneficiaban de estos excedentes y además aseguraban un caudal ecológico en partes del recorrido del Río que ahora puede peligrar. Por otro lado, la más que segura perforación de un pozo para garantizar el autoabastecimiento no es ninguna solución ambiental porque agua hay la que hay y pertenece toda al mismo acuífero, la afectación directa que preveo es sobre el manantial de los 50 caños y otros manantiales próximos, que se nutren de las escorrentías subterráneras del acuífero principal.
En el tema urbanístico sigo insistiendo en que habrá que estar atentos a las modificaciones urbanísticas y a que los municipios colindantes sobre todo Altura hagan valer sus derechos de impacto ambiental.
En el tema laboral, asistimos a otro culebrón en el que el propio consistorio da a entender que la mayor parte de la mano de obra procederá de fuera de la comarca aunque, como ocurrió en Seporsa, utilice las necesidades económicas de la gente para asegurar su control político y justificar la implantación de la empresa.
lunes, 3 de febrero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
domingo, 29 de diciembre de 2013
LA INMEDIATA
Durante la primavera de 1938 y, ante la inminente caída del frente de Aragón, el ejército Popular, de la mano del General Manuel Matallana, pone en marcha un sistema defensivo para garantizar la protección de València y que llevará por nombre el Sistema XYZ. Como parte de ese sistema, existía un última línea que circundaba la propia ciudad y su área metropolitana bajando desde el rodeno de la Calderona a la altura de Náquera hasta el mar en la zona de El Puig. Se le llamaba la Inmediata e intentaba reproducir el modelo del Cinturón de Hierro que en el 37 había actuado de freno al avance nacionalista en el Gran Bilbao.
Los que tenemos cierta edad y sobre todo memoria política, recordamos el hundimiento de la derecha valenciana a principios de los 80. Fue un hundimiento determinado por la necesidad social de dar un nuevo impulso que permitiera sobrepasar una época de tinieblas en lo político y una profunda crisis industrial en lo económico.
Desde finales de los 70, la derecha se autoinmoló socialmente convirtiéndose en un espectro del totalitarismo revivido en los episodios de la Batalla de Valencia. La propia derecha se enclaustró radicalizándose e involucionando en una espiral que condujo a la desaparición de la UCD y poniendo en bandeja el acceso del PSPV-PSOE hacia el poder en un periodo de hegemonía incontestable que duraría 15 años.
Actualmente, la historia repite determinadas condiciones con nuevos y más interesantes elementos que pueden y deben permitir a la sociedad valenciana avanzar hacia un nuevo escenario institucional que refleje la evidente mayoría social existente.
Rasgos diferenciados es la no existencia de un gran partido de izquierda o centro izquierda, el PSPV-PSOE, no es ni sombra de lo que fue. En 1983 el PSPV-PSOE accede por la puerta grande en las instituciones autonómicas desde una posición de dominio municipal previo. Hoy día, ni lo uno ni lo otro parece probable. A diferencia de entonces, a un PCE en regresión con un importante varapalo electoral en el 82, se contrapone una EUPV muy fuerte desde el punto de vista institucional y social pese a contar, como suele ser habitual, el nulo apoyo mediático y el ninguneo existencial como fuerza preparada para gobernar. A diferencia también del 83, el valencianismo de manera heterogénea eso sí, basculado al menos a nivel formal hacia la izquierda y tras una larga y merecida travesía del desierto desde el 87, tiene un protagonismo tal vez por encima de su peso social que sin duda alguna va a tener reflejo en un buen resultado electoral.
La poliédrica e interesante situación de la izquierda, deja abiertas muchas puertas pero pocas incognitas: "el objetivo unívoco es el de desalojar al PP para frenar la erosión del estado del bienestar y en particular de las instituciones y la cultura del pueblo valenciano".
Si la situación de la izquierda a la que hay que sumar los nuevos procesos de movilización y organización social nacidos desde la primavera de 2010, es apasionantemente nueva, la de la derecha reproduce los mecanismos del pasado.
Conceptos que las nuevas generaciones desconocen como el "bunker barraqueta", vuelven a aflorar. El sectarismo, la corrucpión, la descapitalización y el hundimiento del sistema clientar han cavado la fosa de la casa común de la derecha.
La crisis económica que se ha llevado por delante todo el sistema de producción patrocinado por el gran empresariado valenciano en connivencia con el Partido Popular y que está sirviendo de escusa para desmontar el estado del bienestar laminando nuestras conquistas sociales está asimismo dando alas a nuevas formaciones de corte centralista como UPyD o Ciudadanos, poniendo en peligro por lo tanto el sistema autonómico y nuestras instituciones y debilitando las expectativas de voto popular.
Ante esta situación, como a finales de los 70, la derecha se revuelve sobre si misma, se proclama única fuerza valencianista, eso, tras cerrar RTVV, y siguiendo sin poner el cascabel al gato en el tema de financiación demostrando que tras casi 20 años de régimen, el PP es una estructura política cuyo funcionamiento, ha impedido e impedirá la auténtica soberanía política del País Valenciano convirtiendo a los cargos autonómicos en meras marionetas de una formación centralista y piramidal. Hoy como entonces, la mayoría social tiene poca credibilidad por estos movimientos. La tuvo hace 30 años cuando veía a los ex-camisas azules abrazar la senyera después de haberla perseguido durante todo el franquismo y la tendrá ahora cuando los mismos que han gobernado con el resultado que todos podemos ver los últimos 18 años el País Valenciano sólo tienen como argumento para pedir el voto el anticatalanismo casposo y la dialéctica barriobajera.
Es sin duda alguna, como entonces, la particular línea Inmediata de la derecha, la desesperada defensa de un proyecto que nos ha conducido a la ruina absoluta y que no convence a los padres que ven a sus hijos en barracones mientras se ceden terrenos públicos al Opus Dei, a los hijos que ven a sus padres morir esperando ayuda social, a los enfermos que ven encarecer y ralentizar sus tratamientos y su atención y al millón largo de parados del País, todo ello mientras mantienen Diputaciónes abarrotadas de asesores, subvencionan al alza Escuelas Taurinas y privatizan todo lo privatizable repartiéndolo entre sus grupos afines.
Durante la primavera de 1938 y, ante la inminente caída del frente de Aragón, el ejército Popular, de la mano del General Manuel Matallana, pone en marcha un sistema defensivo para garantizar la protección de València y que llevará por nombre el Sistema XYZ. Como parte de ese sistema, existía un última línea que circundaba la propia ciudad y su área metropolitana bajando desde el rodeno de la Calderona a la altura de Náquera hasta el mar en la zona de El Puig. Se le llamaba la Inmediata e intentaba reproducir el modelo del Cinturón de Hierro que en el 37 había actuado de freno al avance nacionalista en el Gran Bilbao.
Los que tenemos cierta edad y sobre todo memoria política, recordamos el hundimiento de la derecha valenciana a principios de los 80. Fue un hundimiento determinado por la necesidad social de dar un nuevo impulso que permitiera sobrepasar una época de tinieblas en lo político y una profunda crisis industrial en lo económico.
Desde finales de los 70, la derecha se autoinmoló socialmente convirtiéndose en un espectro del totalitarismo revivido en los episodios de la Batalla de Valencia. La propia derecha se enclaustró radicalizándose e involucionando en una espiral que condujo a la desaparición de la UCD y poniendo en bandeja el acceso del PSPV-PSOE hacia el poder en un periodo de hegemonía incontestable que duraría 15 años.
Actualmente, la historia repite determinadas condiciones con nuevos y más interesantes elementos que pueden y deben permitir a la sociedad valenciana avanzar hacia un nuevo escenario institucional que refleje la evidente mayoría social existente.
Rasgos diferenciados es la no existencia de un gran partido de izquierda o centro izquierda, el PSPV-PSOE, no es ni sombra de lo que fue. En 1983 el PSPV-PSOE accede por la puerta grande en las instituciones autonómicas desde una posición de dominio municipal previo. Hoy día, ni lo uno ni lo otro parece probable. A diferencia de entonces, a un PCE en regresión con un importante varapalo electoral en el 82, se contrapone una EUPV muy fuerte desde el punto de vista institucional y social pese a contar, como suele ser habitual, el nulo apoyo mediático y el ninguneo existencial como fuerza preparada para gobernar. A diferencia también del 83, el valencianismo de manera heterogénea eso sí, basculado al menos a nivel formal hacia la izquierda y tras una larga y merecida travesía del desierto desde el 87, tiene un protagonismo tal vez por encima de su peso social que sin duda alguna va a tener reflejo en un buen resultado electoral.
La poliédrica e interesante situación de la izquierda, deja abiertas muchas puertas pero pocas incognitas: "el objetivo unívoco es el de desalojar al PP para frenar la erosión del estado del bienestar y en particular de las instituciones y la cultura del pueblo valenciano".
Si la situación de la izquierda a la que hay que sumar los nuevos procesos de movilización y organización social nacidos desde la primavera de 2010, es apasionantemente nueva, la de la derecha reproduce los mecanismos del pasado.
Conceptos que las nuevas generaciones desconocen como el "bunker barraqueta", vuelven a aflorar. El sectarismo, la corrucpión, la descapitalización y el hundimiento del sistema clientar han cavado la fosa de la casa común de la derecha.
La crisis económica que se ha llevado por delante todo el sistema de producción patrocinado por el gran empresariado valenciano en connivencia con el Partido Popular y que está sirviendo de escusa para desmontar el estado del bienestar laminando nuestras conquistas sociales está asimismo dando alas a nuevas formaciones de corte centralista como UPyD o Ciudadanos, poniendo en peligro por lo tanto el sistema autonómico y nuestras instituciones y debilitando las expectativas de voto popular.
Ante esta situación, como a finales de los 70, la derecha se revuelve sobre si misma, se proclama única fuerza valencianista, eso, tras cerrar RTVV, y siguiendo sin poner el cascabel al gato en el tema de financiación demostrando que tras casi 20 años de régimen, el PP es una estructura política cuyo funcionamiento, ha impedido e impedirá la auténtica soberanía política del País Valenciano convirtiendo a los cargos autonómicos en meras marionetas de una formación centralista y piramidal. Hoy como entonces, la mayoría social tiene poca credibilidad por estos movimientos. La tuvo hace 30 años cuando veía a los ex-camisas azules abrazar la senyera después de haberla perseguido durante todo el franquismo y la tendrá ahora cuando los mismos que han gobernado con el resultado que todos podemos ver los últimos 18 años el País Valenciano sólo tienen como argumento para pedir el voto el anticatalanismo casposo y la dialéctica barriobajera.
Es sin duda alguna, como entonces, la particular línea Inmediata de la derecha, la desesperada defensa de un proyecto que nos ha conducido a la ruina absoluta y que no convence a los padres que ven a sus hijos en barracones mientras se ceden terrenos públicos al Opus Dei, a los hijos que ven a sus padres morir esperando ayuda social, a los enfermos que ven encarecer y ralentizar sus tratamientos y su atención y al millón largo de parados del País, todo ello mientras mantienen Diputaciónes abarrotadas de asesores, subvencionan al alza Escuelas Taurinas y privatizan todo lo privatizable repartiéndolo entre sus grupos afines.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
SEGORBE: AÑO CERO
Segorbe se halla en una especial encrucijada político-social. Tras casi veinte años de régimen personal de Rafael Calvo, la ciudad se desangra, se deshace, como diría mi madre se "desbudilla" en todos los sentidos y, paradójicamente, todavía existe una convicción social de que nada va a cambiar, cuando todo, de facto, está cambiando a una velocidad vertiginosa.
La desorientación por la que camina el primer edil de la población no deja lugar a dudas. Las aportaciones que bien en su nombre o en el del PP de Segorbe se realizan en las redes sociales están alcanzando un grado de disparate que eleva al Informal Segorbino a la calidad del Frankfurter Allgemaine. En el fondo, no es que todo, de pronto, funcione mal, en el sentido de "cualquier cosa", sino que el todo en su conjunto, el sistema, el modelo, el proyecto o como queramos llamarle, ha fallado.
Son cinco años de profunda crisis. Segorbe había alcanzado un desarrollo, como en otros lugares, virtual, un espejismo económico y social de primer nivel y, además, con una participación directa y personal de Rafael Calvo en todos los ámbitos. Un alcalde que manifiesta día a día el mismo empeño en el gobierno de su ciudad que hace dieciocho años, pero la misma incapacidad de crear una ciudad viable y con futuro que sirva de elemento de vertebración e impulso de la comarca.
Tras el derrumbe de la construcción todo parece venirse a abajo, pero las cosas, no "han salido mal", simplemente se han hecho mal desde el principio.
Se pretendió hacer una ciudad dormitorio y residencial al albur de la Autovía que llegó en el 97 pero se desatendió el ferrocarril, sistemáticamente precarizado por los gobiernos del PP, cuando un buen servicio de cercanías (o metro) es el que garantiza la expansión urbana de zonas residenciales tanto en Madrid y Barcelona como en Valencia.
Se quiso que la gente viniera de Valencia a comprarse una casa a Segorbe y se realizaron importantes e irreales proyecciones demográficas y proyectos urbanísticos. El autobombo y la complacencia prendieron en los pueblos de la comarca. Jóvenes parejas y pequeños ahorradores de toda la vida bajaban a comprar pisos a Segorbe, pero los que no venían eran los habitantes de Valencia y alrededores, sencillamente, porque era más barato comprarse un duplex en la Vallesa, a 15 minutos de Valencia, con parada de metro, que un piso en la Avenida de España de Segorbe.
Sin embargo, la borrachera social y mediática era extrema esos años, síntoma inequívoco de una enfermedad larga e irreversible que conduciría inexorablemente a la muerte.
Todo parecía ir de perlas y comenzaba a tomar cuerpo un modelo o, mejor dicho, un antimodelo. Un modelo basado en la falta de perspectiva a largo plazo, tan necesario en nuestros pueblos y en la existencia de un patrón de desarrollo, una orientación clara que, además, debería de haber sido compartida con el resto de la comarca.
Poco a poco la falta de una planificación real, de un modelo racional que esté por encima de la creación de una red clientelar y de impulsar proyectos descaradamente electoralistas está pasando factura.
Al fracaso de la construcción, hay que añadir el fracaso en la industria y, mucho me temo, habrá que añadir el agrícola y el turístico.
Me aventuro a decir, que pocos pueblos habrán gozado de tantas posibilidades en recursos públicos como Segorbe en todos los ámbitos, y pocos lo habrán hecho tan mal.
Desatendidos los recursos naturales pese a la responsabilidad en el Parque Natural de la Sierra Calderona del Sr. Calvo, las inversiones turísticas continúan siendo mastodónticas propias de un elefante en una cacharrería y sin sentido de la realidad del mercado.
Que decir del despropósito de la Ciudad Deportiva, la nula planificación con las instalaciones acuáticas o de proyectos tan irreales como el Coliseo, la Estación de Autobuses?.
En Segorbe hace falta un borrón y cuenta nueva. Dice Miguel Barrachina en su página web que Segorbe es una localidad con unos servicios equivalentes a una ciudad de 40.000 habitantes, y no lo niego, de hecho, ese es parte del problema, porque una ciudad de 9.000 habitantes, está asumiendo el coste de esos servicios, ante el abandono de la administración autonómica. De poco sirve hacer un llamamiento al resto de pueblos para que participemos en su financiación (como el caso del Conservatorio) cuando siempre se nos ha negado participar en su gestión (¿que pillos, no?).
Todas las áreas de actividad merecen revisión: el educativo, con un mapa escolar decidido por el Sr. Calvo en el que ha favorecido a centros privados y sin ningún criterio pedagógico, el industrial con un polígono semiabandonado y otro con sospechosos nubarrones sobre su viabilidad, el turístico víctima de una estrategia localista cerril sin ningún sentido, el sanitario con la supresión de servicios en el Centro Médico, el de servicios con la reducción de relaciones de ferrocarril, el institucional, con la muerte por inanición de la Fundación Bancaja Segorbe, el judicial, con un rosario de sentencias condenatorias que están asfixiando al consistorio, etc...
Alguien puede decir que quien soy yo para opinar sobre la gestión de Segorbe pero me considero autorizado moralmente por dos motivos, primero porque Segorbe es la ciudad que me vio nacer o, si se quiere, la que yo vi al nacer y segundo porque las decisiones que se han tomado en esta ciudad han afectado y afectan a mi municipio.
Segorbe se halla en una especial encrucijada político-social. Tras casi veinte años de régimen personal de Rafael Calvo, la ciudad se desangra, se deshace, como diría mi madre se "desbudilla" en todos los sentidos y, paradójicamente, todavía existe una convicción social de que nada va a cambiar, cuando todo, de facto, está cambiando a una velocidad vertiginosa.
La desorientación por la que camina el primer edil de la población no deja lugar a dudas. Las aportaciones que bien en su nombre o en el del PP de Segorbe se realizan en las redes sociales están alcanzando un grado de disparate que eleva al Informal Segorbino a la calidad del Frankfurter Allgemaine. En el fondo, no es que todo, de pronto, funcione mal, en el sentido de "cualquier cosa", sino que el todo en su conjunto, el sistema, el modelo, el proyecto o como queramos llamarle, ha fallado.
Son cinco años de profunda crisis. Segorbe había alcanzado un desarrollo, como en otros lugares, virtual, un espejismo económico y social de primer nivel y, además, con una participación directa y personal de Rafael Calvo en todos los ámbitos. Un alcalde que manifiesta día a día el mismo empeño en el gobierno de su ciudad que hace dieciocho años, pero la misma incapacidad de crear una ciudad viable y con futuro que sirva de elemento de vertebración e impulso de la comarca.
Tras el derrumbe de la construcción todo parece venirse a abajo, pero las cosas, no "han salido mal", simplemente se han hecho mal desde el principio.
Se pretendió hacer una ciudad dormitorio y residencial al albur de la Autovía que llegó en el 97 pero se desatendió el ferrocarril, sistemáticamente precarizado por los gobiernos del PP, cuando un buen servicio de cercanías (o metro) es el que garantiza la expansión urbana de zonas residenciales tanto en Madrid y Barcelona como en Valencia.
Se quiso que la gente viniera de Valencia a comprarse una casa a Segorbe y se realizaron importantes e irreales proyecciones demográficas y proyectos urbanísticos. El autobombo y la complacencia prendieron en los pueblos de la comarca. Jóvenes parejas y pequeños ahorradores de toda la vida bajaban a comprar pisos a Segorbe, pero los que no venían eran los habitantes de Valencia y alrededores, sencillamente, porque era más barato comprarse un duplex en la Vallesa, a 15 minutos de Valencia, con parada de metro, que un piso en la Avenida de España de Segorbe.
Sin embargo, la borrachera social y mediática era extrema esos años, síntoma inequívoco de una enfermedad larga e irreversible que conduciría inexorablemente a la muerte.
Todo parecía ir de perlas y comenzaba a tomar cuerpo un modelo o, mejor dicho, un antimodelo. Un modelo basado en la falta de perspectiva a largo plazo, tan necesario en nuestros pueblos y en la existencia de un patrón de desarrollo, una orientación clara que, además, debería de haber sido compartida con el resto de la comarca.
Poco a poco la falta de una planificación real, de un modelo racional que esté por encima de la creación de una red clientelar y de impulsar proyectos descaradamente electoralistas está pasando factura.
Al fracaso de la construcción, hay que añadir el fracaso en la industria y, mucho me temo, habrá que añadir el agrícola y el turístico.
Me aventuro a decir, que pocos pueblos habrán gozado de tantas posibilidades en recursos públicos como Segorbe en todos los ámbitos, y pocos lo habrán hecho tan mal.
Desatendidos los recursos naturales pese a la responsabilidad en el Parque Natural de la Sierra Calderona del Sr. Calvo, las inversiones turísticas continúan siendo mastodónticas propias de un elefante en una cacharrería y sin sentido de la realidad del mercado.
Que decir del despropósito de la Ciudad Deportiva, la nula planificación con las instalaciones acuáticas o de proyectos tan irreales como el Coliseo, la Estación de Autobuses?.
En Segorbe hace falta un borrón y cuenta nueva. Dice Miguel Barrachina en su página web que Segorbe es una localidad con unos servicios equivalentes a una ciudad de 40.000 habitantes, y no lo niego, de hecho, ese es parte del problema, porque una ciudad de 9.000 habitantes, está asumiendo el coste de esos servicios, ante el abandono de la administración autonómica. De poco sirve hacer un llamamiento al resto de pueblos para que participemos en su financiación (como el caso del Conservatorio) cuando siempre se nos ha negado participar en su gestión (¿que pillos, no?).
Todas las áreas de actividad merecen revisión: el educativo, con un mapa escolar decidido por el Sr. Calvo en el que ha favorecido a centros privados y sin ningún criterio pedagógico, el industrial con un polígono semiabandonado y otro con sospechosos nubarrones sobre su viabilidad, el turístico víctima de una estrategia localista cerril sin ningún sentido, el sanitario con la supresión de servicios en el Centro Médico, el de servicios con la reducción de relaciones de ferrocarril, el institucional, con la muerte por inanición de la Fundación Bancaja Segorbe, el judicial, con un rosario de sentencias condenatorias que están asfixiando al consistorio, etc...
Alguien puede decir que quien soy yo para opinar sobre la gestión de Segorbe pero me considero autorizado moralmente por dos motivos, primero porque Segorbe es la ciudad que me vio nacer o, si se quiere, la que yo vi al nacer y segundo porque las decisiones que se han tomado en esta ciudad han afectado y afectan a mi municipio.
martes, 16 de julio de 2013
TRANSFUGISMO MUNICIPAL EN EUPV, UN MAL NEGOCIO
Desde mi observatorio temporal de Benicàssim, vivo con especial interés los momentos del grupo municipal de EUPV en esta localidad. Un grupo que ha padecido la traición de la edil Inmaculada Mas. La jugada, destapada por Cadena Ser Castelló, tiene como trasfondo la probable ilegalidad en varias decisiones municipales que afectaban al grupo Gimeno (FACSA, FOBESA, RENOS, etc...) y que contaron con el necesario voto para su aprobación de tres concejales del Grupo Popular con intereses familiares en el grupo. Con el "fichaje" de la Señora Mas, el grupo Gimeno se asegura un voto que blinde su posición ante una posible anulación de los acuerdos y nuevas votaciónes.
A este caso, hay que añadir el más cercano de Ernesto Marqués en Altura y el mediático de Tavernes de la Valldigna con el caso de Karina Vercher.
¿Que hay detrás de estos casos?. La verdad es que en el fondo existen puntos de conexión aunque seguramente estas tres personas no hayan llegado a conocerse nunca. El primero es que fueron personas que formaron parte de listas electorales de EUPV, aglutinando o integrando importantes colectivos que llevan años trabajando por una alternativa transformadora, sostenible y de izquierdas para sus municipios. Lo que les une también es, la debilidad ante el olor del poder, del puestecito remunerado y el cirio en la procesión y eso, es prácticamente incompatible en un partido como EUPV. Para EUPV no suele ser sencillo presentar una candidatura electoral. La dificultad real a la hora de montar una candidatura no viene de la falta de simpatizantes, sino de el grado de compromiso y sacrificio altruista que exige una organización como la nuestra. En este contexto, el riesgo de la aparición de oportunistas infiltrados, es más que evidente. En los tres casos existe una mecánica diferente pero, en el fondo, similar. En los tres casos, los concejales pasan a apoyar al Grupo Popular, la antítesis política de EUPV y lo hacen tanto en situación de Mayoría Absoluta (Altura y Benicàssim) como en situación de plantear un vuelco (Tavernes), sin que aparentemente les plantee ninguna duda ideológica.
Evidentemente, en los tres casos, el gran beneficiado no es el concejal tránsfuga (primer error) sino el propio Grupo Popular. En el caso de Altura, después de la fuga precipitada del cerebro gris del equipo de gobierno en los primeros meses de mandato, incorporar a un joven licenciado vende mucho, al menos cara a la galería, aunque por su presencia en los plenos, órganos de gobierno y trabajo en la delegación asignada, más nos tememos que se trata de una presencia virtual que real. En el caso de Tavernes, la traición de Karina, es condición sine qua nom para el acceso del PP al poder. Finalmente, en el caso de Benicàssim, la Señora Mas es un eslabón necesario para garantizar la presencia omnipresente del Grupo Gimeno en las concesiones públicas de la localidad y con él el sostenimiento de la red clientelar del PP.
Como vemos, en los tres casos, quien más gana es el PP, pero ¿es buen negocio en 2013 ser un tránsfuga de EUPV?.
Las cosas han cambiado y mucho, en los últimos dos años. Con once diputados autonómicos imputados, los tres alcaldes capitalinos implicados en procesos judiciales, un presidente interino y un desmoronamiento del sistema clientelar en todo el País Valencià que afecta ya directamente a militantes y familiares que se están quedando en la calle, el recorrido que van a tener estos personajes en los callejones de la política está llamado a ser breve.
En el caso de Altura, el tránsfuga se encuentra rodeado de un equipo de gobierno de un bajísimo perfil incapaz de afrontar no ya los principales retos de la localidad, sino los problemas del día a día.
En el caso de Benicàssim, la más que probable colocación del hijo de la trásfuga en una empresa del grupo Gimeno, puede prolongar la sombra de duda legal sobre las concesiones del grupo por parte del equipo de Gobierno, una huida hacia adelante de dudoso recorrido.
En el tercer tema, paralizada la moción de censura tras informe jurídico, la señorita Vercher, que aspira a un traslado de plaza (es profesora en Catalunya) se encuentra con el inexorable paso del tiempo que corre en su contra y en la probable desaparición política en la localidad, algo en lo que también coincide con los otros dos casos.
Es la obligación de EUPV la denuncia pública de estos casos, el apoyo a los colectivos traicionados pero, sobretodo, el advertir a los tránsfugas de que estamos ante el fin de un ciclo político y que las nuevas mayorías municipales y autonómicas que se preveen, con una mayor presencia de EUPV, supondrán su desaparición del sistema político o su reducción a la mínima expresión pública.
sábado, 23 de febrero de 2013
UN AÑO DESPUÉS: CRÓNICA DE LA DESMANTELACIÓN DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN EL ALTO PALANCIA
En el año 1996, tras acceder al poder en el País Valenciano, el PP inició una ofensiva propagandística con la educación por bandera. Por aquel entonces, la mayoría de medios de comunicación, incluyendo nuestra televisión comarcal, nos presentaba a los cargos populares, en el caso que nos ocupa Miguel Barrachina, anunciando a bombo y platillo la construcción de centros al albur de la implantación del nuevo mapa educativo y la entrada en vigor de la LOGSE.
En aquel momento el ahora vicepresidente de la Diputación Provincial, anunciaba la construcción de 14 nuevos centros y nos presentaba un escenario idealizado en el que, mira por donde, la derecha de toda la vida, iba a poner a la educación pública en la comarca y en el País Valenciano, a la cabeza de España.
La historia no es necesario repetirla, aunque no viene de mal recordarla. Las bases que han guiado la política educativa en la comarca han sido:
-Priorizar políticamente a los centros concertados frente a los públicos, especialmente a un centro que durante todos estos años, hasta el pasado, ha sido financiado con dinero público vía concordato Iglesia-Estado y que ha realizado sin ningún tapujo un sistema de segregación inadmisible.
-Intromisión contínua del alcalde de Segorbe en el diseño del mapa escolar Comarcal, algo que ha contado con la complicidad necesaria de los cargos populares del resto de la comarca, aunque se dediquen a atacar al Sr. Calvo en las conversaciones tabernarias.
-Precariedad de las instalaciones, tanto en las que no llegaban como en las que llegaron en malas condiciones de diseño y ejecución de la obra, arrastrando problemas de apertura, de seguridad y de funcionalidad, todo ello bajo la sospechosa sombra de Ciegsa, un "agujero negro" que el día que se destape dejará a EMARSA al nivel de un taller escolar.
-Nulo interés en la mejora efectiva del sistema en los pueblos más pequeños, cuyos consejos escolares han cogido las más de las veces el toro por los cuernos, siempre o casi siempre tiroteados por los correspondientes francotiradores locales del PP.
En estos momentos, tras dieciocho años de gobierno del PP, hay que decir y digo, que la situación en la educación es peor en muchos aspectos:
-Desmotivación del profesorado, acuciado por la persecución institucional.
-Cierre de colegios rurales (Vall, Almedíjar, etc...).
-Pérdida de servicios auxiliares como comedores y transporte escolar y de ayudas asociadas.
-Pérdida de profesores de apoyo, esenciales en los casos de educación especial, y de unidades completas.
-Aumento del ratio de alumnos incumpliendo las más de las veces la propia normativa autonómica y estatal.
-Fracaso escolar vinculado a valores sociales transmitidos: enriquecimiento rápido, casos de corrrupción, creación de una clase política gobernante formada por personas con bajísima cualificación educativa, etc...
Hace un año, en una reivindicación sin precedentes la comarca salió a las calles de Segorbe exigiendo no sólo una situación de reversibilidad en los recortes y de garantización de los derechos todavía existentes, sino que de una vez por todas la educación, pública y de calidad sea el auténtico motor de transformación social.
A pesar de ello, a los pocos meses el anuncio de nuevos y más dramáticos recortes eran planteados desde la Conselleria. Todo ello no deja lugar a dudas del concepto socio-económico que está implementando la derecha: un sistema basado en la baja cualificación de nuestros jóvenes para construir un modelo productivo cimentado en los bajos salarios a la par que el apoyo decidido con aportación de recursos públicos a la escuela privada facilitándole apertura de líneas educativas, cediéndoles solares, condonándoles tributos y todo ello permitiendo la segregación real y efectiva de los alumnos, derivando a los colectivos más desfavorecidos en lo económico pero también en lo pedagógico (alumnos de educación especial) al sector público, algo que se aprecia también en el modelo sanitario. Resumiendo, creando dos sociedades separadas por una brecha social cada vez mayor y en la que, sin remilgos, se utilizan los recursos generados por la mayoritaria, para financiar los servicios elitistas y exclusivos de la minoritaria, algo totalmente inaudito en el mundo occidental.
En los últimos meses estamos asistiendo a una penosa representación. Se anuncian diversos recortes que luego se quedan a medias año a año. Ello sirve de argumento político a los cargos populares locales que incluso venden como éxito el dar un paso atrás en vez de dos, maniobras perfectamente calculadas de antemano y milimétricamente diseñadas. Con todo ello, los pasos hacia el desmantelamiento son cada vez más irreversibles. Un ejemplo de lo que digo es constatar que se invoca la normativa existente para, por ejemplo, justificar la eliminación del transporte escolar en el IES Jérica-Viver, mientras se anuncian agrupamientos de alumnos en Altura o Segorbe, que VAN A INCUMPLIR esa misma normativa.
Mientras tanto, en este naufragio terrible al que se está sometiendo a la comarca, el alcalde de Segorbe vuelve a maniobrar a favor de un centro privado, entrometiéndose y extralimitándose en la atribución de sus funciones. A finales de los 90 impulsó la concentración del alumnado de la ESO en el IES Cueva Santa y la segregación de bachillerato y ciclos en el IES-Alto Palancia, algo muy discutible pedagógicamente pero denunciable al 100 % políticamente. Todo ello con el fin último de garantizar la viabilidad de los centros privados de la localidad. A día de hoy, da una nueva vuelta de tuerca para favorecer la implantación de una línea de infantil en uno de estos centros, el que ha estado durante años segregando alumnos. El precio a pagar será la supresión de hasta SIETE profesores en el Colegio Pintor Camarón, el mayor recorte educativo que se recuerda NUNCA y que van a llevar sobre sus espaldas la mayoría social de Segorbe.
Tal y como quedó claro por fin a algunos padres en el tema de la supresión/no supresión del transporte y comedor de los alumnos de Peñalba, el Sr. Calvo NUNCA ha defendido el interés general de los segorbinos, sino que siempre ha intentado vender un segorbinismo fundamentado en la confrontación con otros pueblos, un localismo rancio y retrógrado que le ha dejado las manos libres para favorecer los intereses de los lobbyes que lo sustentan.
La realidad es la que es. En Chóvar el PP pone en marcha su perverso mecanismo de estrangulamiento de los colegios rurales, financiando costosos barracones unos pocos años antes que realizar una razonable y modesta inversión en el colegio existente. El objetivo es la desmotivación del alumnado y sus familias incitándoles a la matriculación en pueblos vecinos y condenando de paso el futuro del pueblo todo ello, como en Castellnovo, con la complicidad NECESARIA de los gobiernos locales del PP.
Mientras la Conselleria anunciaba los recortes para 2013-14, el alcalde de Montanejos se dedicaba a ir de canapés a Fitur, jactándose ante los micrófonos de la Sexta de promocionar su pueblo a cargo del presupuesto de la Diputación Provincial. La noticia es doble o triplemente hiriente, porque entre esas medidas de recorte anunciadas se contempla la eliminación de un profesor de apoyo del CRA Palancia-Mijares, fundamental en la atención de una alumna de educación especial del aulario de su pueblo. Ese es el orden de prioridades y no otro, Canapé primero, Educación después, Paseillo Televisado primero, Necesidades de los más Desfavorecidos después. Afortunadamente para los vecinos de Montanejos, sólo existe un centro educativo y es público, no quiero ni pensar si existiera otro privado.
lunes, 23 de abril de 2012
Preferentes: El Corralito Español
Me comentaba un amigo desde Inglaterra hace unos meses que era vox populi en la isla que España caminaba irremediablemente hacia un "corralito", al estilo del vivido hace unos años en Argentina. Pasado el tiempo uno descubre que la capacidad de mutación del sistema es directamente proporcional a su carácter cíclico: ninguna crisis es igual a otra, pero siempre está ahí, recordándonos periódicamente las limitaciones del modelo. En este caso, casi nadie en nuestro país parece haber entendido el tema. Efectivamente estamos ante un nuevo "corralito". Como en el caso de Argentina, los más afectados: la clase media, los pequeños ahorradores y jubilados que después de años de trabajo habían depositado con el mayor cariño los frutos de años de esfuerzos en manos de las entidades bancarias.
El caso de Bankia es, en el caso de nuestra comarca, un ejemplo sangrante que ha llevado el tema al terreno de la inmundicia social, económica y política. No olvidemos que entidades como la CAM, Santander o BBVA también se sumaron a la moda de las Preferentes o incluso las encabezaron, pero su presencia en la comarca ha sido minoritaria y sus efectos colaterales residuales.
Bankia lanzó unos productos financieros bajo el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de extrema complejidad cuyo fin último era la capitalización de la entidad: traspasar depósitos de los clientes al activo contable en forma de capital y mejorar su ratio. Las claves para entender la situación actual parecen irse despejando poco a poco. Parece claro que muchos directores de sucursales desconocían los términos de las emisiones, esto nos lleva a dos posibilidades: o carecían de información o carecían de formación. Cualquiera de las dos situaciones implica sí o sí algo aterrador para la imagen de la entidad. De otro lado la posibilidad de que existieran directores que poseían formación e información suficiente no es menor consuelo pues nos lleva directamente a plantear situaciones de estafa. No conviene minusvalorar las fórmulas de trabajo de las entidades bancarias que imponen sistemas por objetivos a las sucursales, lo cual es un factor de presión hacia los profesionales bancarios.
Sea como fuere, cientos o incluso miles de nuestros paisanos han "caido" atrapados en esta diabólica red. Para ello ha sido imprescidible la complicidad del sistema, la confianza personal, la propia necesidad de buscar rentabilizar mínimamente los ahorros buscando curiosamente en muchos casos una seguridad y una liquidez que se garantizaba, cuando precisamente eran las patas débiles del producto.
Más de 700.000 ahorradores (algunos extranjeros), 35.000 millones de euros, las cifras son aterradoras y la posibilidad de que se declare la nulidad de muchos de estos contratos planea sobre el sistema como espada de Damocles. La huída hacia adelante de Rato priorizando ensanchar la entidad antes que dotarla de sólidas patas se vio en la necesidad de estas "salidas imaginativas" de recapitalización. Para ello se acudió, sin ningún escrúpulo, a la venta de productos de altísimo riesgo a los clientes de siempre, a aquellos que durante décadas se habían mantenido fieles con, en su día, Bancaja, gente que depositó no sólo su dinero, sino su confianza personal en la gente de la entidad con la que la relación era mucho mayor que la que se establece entre un cliente y un empleado cualquiera, traspasando varias líneas rojas como la de implicar en muchos casos a propios familiares y a clientes de gran edad y con poca formación. Clientes que habían visto reducido en los últimos años los rendimientos de sus cuentas de ahorro fagocitados por gastos y comisiones y a los que se les vendió el producto como la solución a la pérdida de rentabilidad sin perder liquidez.
Es necesario movilizar e informar a los afectados, que sean capaz de ir de manera conjunta para garantizar al máximo la defensa jurídica de sus derechos y puedan o bien recuperar el máximo de sus aportaciones o el procesamiento de los directores financieros de la entidad, o bien ambas cosas, algo que nos dignificaría como sociedad.
Jesús Monleón Peiró
Coordinador EUPV-Alto Palancia
El caso de Bankia es, en el caso de nuestra comarca, un ejemplo sangrante que ha llevado el tema al terreno de la inmundicia social, económica y política. No olvidemos que entidades como la CAM, Santander o BBVA también se sumaron a la moda de las Preferentes o incluso las encabezaron, pero su presencia en la comarca ha sido minoritaria y sus efectos colaterales residuales.
Bankia lanzó unos productos financieros bajo el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de extrema complejidad cuyo fin último era la capitalización de la entidad: traspasar depósitos de los clientes al activo contable en forma de capital y mejorar su ratio. Las claves para entender la situación actual parecen irse despejando poco a poco. Parece claro que muchos directores de sucursales desconocían los términos de las emisiones, esto nos lleva a dos posibilidades: o carecían de información o carecían de formación. Cualquiera de las dos situaciones implica sí o sí algo aterrador para la imagen de la entidad. De otro lado la posibilidad de que existieran directores que poseían formación e información suficiente no es menor consuelo pues nos lleva directamente a plantear situaciones de estafa. No conviene minusvalorar las fórmulas de trabajo de las entidades bancarias que imponen sistemas por objetivos a las sucursales, lo cual es un factor de presión hacia los profesionales bancarios.
Sea como fuere, cientos o incluso miles de nuestros paisanos han "caido" atrapados en esta diabólica red. Para ello ha sido imprescidible la complicidad del sistema, la confianza personal, la propia necesidad de buscar rentabilizar mínimamente los ahorros buscando curiosamente en muchos casos una seguridad y una liquidez que se garantizaba, cuando precisamente eran las patas débiles del producto.
Más de 700.000 ahorradores (algunos extranjeros), 35.000 millones de euros, las cifras son aterradoras y la posibilidad de que se declare la nulidad de muchos de estos contratos planea sobre el sistema como espada de Damocles. La huída hacia adelante de Rato priorizando ensanchar la entidad antes que dotarla de sólidas patas se vio en la necesidad de estas "salidas imaginativas" de recapitalización. Para ello se acudió, sin ningún escrúpulo, a la venta de productos de altísimo riesgo a los clientes de siempre, a aquellos que durante décadas se habían mantenido fieles con, en su día, Bancaja, gente que depositó no sólo su dinero, sino su confianza personal en la gente de la entidad con la que la relación era mucho mayor que la que se establece entre un cliente y un empleado cualquiera, traspasando varias líneas rojas como la de implicar en muchos casos a propios familiares y a clientes de gran edad y con poca formación. Clientes que habían visto reducido en los últimos años los rendimientos de sus cuentas de ahorro fagocitados por gastos y comisiones y a los que se les vendió el producto como la solución a la pérdida de rentabilidad sin perder liquidez.
Es necesario movilizar e informar a los afectados, que sean capaz de ir de manera conjunta para garantizar al máximo la defensa jurídica de sus derechos y puedan o bien recuperar el máximo de sus aportaciones o el procesamiento de los directores financieros de la entidad, o bien ambas cosas, algo que nos dignificaría como sociedad.
Jesús Monleón Peiró
Coordinador EUPV-Alto Palancia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



